Descarbonizar una mina es, ante todo, un desafío de ingeniería eléctrica y de procesos. El consumo de diésel de la flota, el origen de la energía adquirida y la demanda energética asociada al bombeo representan gran parte de las emisiones de una operación minera, y cada uno de estos factores puede abordarse desde la etapa de diseño del proyecto.
Tractebel diseña soluciones de generación solar, eólica, hidroeléctrica e híbrida dentro o en las cercanías de los complejos mineros; evalúa esquemas de autogeneración y suministro energético; dimensiona la infraestructura eléctrica necesaria para la electrificación de flotas; y desarrolla soluciones basadas en hidrógeno verde.
La gestión hídrica forma parte del mismo desafío, ya que la recirculación, el tratamiento y el bombeo determinan simultáneamente el consumo de agua y el consumo energético de la operación.
La economía circular amplía aún más esta eficiencia al transformar residuos y pasivos ambientales en recursos para la propia operación o para nuevas cadenas de valor. Desde la etapa conceptual del proyecto, Tractebel evalúa oportunidades para la reutilización y disposición de relaves y estériles, la recuperación y recirculación de agua, la regeneración de materiales y la valorización de subproductos, integrando estas soluciones en los procesos y en la infraestructura de la mina.
El resultado es una ingeniería que reduce la generación de residuos, el consumo de recursos naturales y los costos de disposición y tratamiento, al tiempo que puede generar nuevas fuentes de ingresos, extender la vida útil de los activos y disminuir los riesgos ambientales y operacionales.